La misión es mejorar en calidad, expandirse en mercados y llegar a los consumidores a través de diferentes canales.
Crecimientos en calidad y producción, fuertes campañas de marketing y posicionamiento en nuevos mercados, son los principales objetivos de las bodegas pequeñas y boutique de Argentina. Son chicas estructuralmente, pero con apuestas grandes y vinos de mucha calidad.
Para entender mejor su filosofía de trabajo, WineSur dialogó con algunos de los responsables de las empresas de este tipo que se encuentran en el país.
Rocío Blanco, de Familia Blanco, explicó que para este año el principal objetivo de la empresa es inaugurar la bodega propia que está en construcción desde agosto.
Diferente es la realidad para Bodega Furlotti, que ya cuenta con bodega propia, pero trabaja para consolidarse en el mercado. Tras cinco años de actividad, Gabriel Furlotti indicó que la prioridad es crecer en ventas para mantener las cuentas claras. “Nuestra marca ya es reconocida, pero necesitamos alcanzar una producción de 200.000 litros o más para que el negocio sea rentable”, explicó la presidente.
Además, Furlotti cumple con las normas del Fair Trade (comercio justo) y trabajará en 2012 para fortalecer este aspecto positivo.
Por su parte, Finca 8, bodega propiedad de Hernán Fragueiro Frías, intentará llevar su producción de 20.000 a 100.000 litros anuales en las próximas temporadas.
Apertura de mercados
La incertidumbre que genera la crisis internacional no parece ser un freno para las bodegas boutique de Argentina. La representante de Familia Blanco, comentó que la bodega pretende profundizar relaciones comerciales existentes, aumentando los volúmenes en los mercados de: Brasil, Alemania, Estados Unidos y en tres mercados nuevos en los que se están realizando las primeras ventas: Australia, Perú y China.
Similares fueron las palabras de Hernán Fragueiro Frías. “Para este año queremos seguir abriendo mercados. Actualmente se pueden encontrar nuestros vinos en Estados Unidos, Canadá y Brasil, pero estamos gestionando nuevos acuerdos comerciales en México y otros puntos de Estados Unidos. Queremos también introducirnos en Europa, pero hasta el momento no hemos podido contratar negocios. Son en general mercados complicados para introducir vinos de alta gama y con segmento de precios altos como los nuestros”, indicó.
No se queda atrás Furlotti, que por el momento dedica todas sus fuerzas a vender sus productos en Suiza, pero busca incesantemente su lugar en Canadá y en los países escandinavos.
“También hemos hecho esfuerzos en Estados Unidos pero nos solicitaban vinos de Entry Level y nuestros vinos se manejan a valores un poco más altos”, contó Gabriela Furlotti.
Fuente: http://www.winesur.com/
