Una rima clásica en Bogota: Andrés Carne de Res

Si eres de los que disfruta de las aventuras gastronómicas, te gusta sacarle foto a todo y además te encanta una buena carne al carbón, te recomiendo que vayas a Andrés Carne de Res. Y no lo digo porque sea un lugar de moda o porque debas hacer el típico cheklist. Lo digo porque allí he probado una de las mejores cachapitas que he comido en mi vida -aunque ellos allí le llaman arepitas de maíz- y otra cosa divina: la «carne al trapo» (carne cubierta de sal gruesa, cubierta con un trapo y puesta sobre las brasas). Por supuesto, los patacones (plátano verde frito con queso), los cubitos de chicharrón (que son para llorar) y unos exquisitos acompañantes que terminarán de redondear el festín.

Eso sí, cuando vayas allí ten en cuenta que el lugar no es un simple restaurante. Por el contrario, es una creación muy particular de su propietario, Andrés Jaramillo, donde puedes comer, beber, picar o tapear y en algunos casos hasta bailar. Es un lugar lleno de magia, colores, olores y sobre todo de gente maravillosa dispuesta a hacerte sonreír. Creo que el adjetivo que mejor describe este lugar es «original» y la única manera de entenderlo es visitándolo.

Actualmente hay 2 restaurantes, uno en Bogotá cerca del Centro Comercial El Retiro, y el principal que está en Chía, un pequeño pueblo muy cerquita de Bogotá. Mi recomendación: ve primero al de Chía, porque fue allí donde nació el sueño de Andrés Carne de Res.

Por último, dos sugerencias: ve con mucha hambre y llega temprano, antes de las 9:00 pm, porque se llena rápido.

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